Post 5 de la serie “Menos personaje, más persona”
Después de recorrer en los últimos post, cómo se construye el “personaje”, cómo el rol puede confundirse con la identidad, cómo el cuerpo empieza a expresar el desgaste y cómo la cultura organizacional puede reforzar el “personaje”, puede surgir una pregunta:
¿Es posible desarrollar nuestra vida profesional sin estar tan identificado con el “personaje”?
Es decir, sin esa estructura mental inconsciente, que nos plantea la vida personal y laboral, en términos supervivencia, y por tanto de adaptación a los sistemas para poder sobrevivir e incluso prosperar. Como cuando éramos pequeños/as, y no podíamos ser cómo éramos sino, que teníamos que ser lo que el sistema familiar y social pedía.
Es complejo y a la vez sencillo. Se trata de estar presente, en lugar de en un mundo mental manejado por el “personaje”, y por tanto acceder a otro nivel de conciencia que nos ayuda a des identificarnos de ese “personaje”, autoconstruido, y deja surgir nuestro auténtico potencial, es decir lo que somos. Leer más
La pirámide de Bird y el verdadero significado de los incidentes (II)
En el post anterior repasábamos el origen del programa de Control de Pérdidas desarrollado por Frank Bird y algunos de sus postulados principales. En esta segunda parte me gustaría detenerme en uno de los aspectos más conocidos —y a veces más simplificados— de su trabajo: el estudio de proporciones de accidentes, conocido como la pirámide de Bird. Leer más
Cultura preventiva en la oficina: cuando el riesgo parece invisible
La cultura preventiva suele asociarse a entornos industriales o tareas con riesgos evidentes. Sin embargo, las oficinas también generan riesgos que influyen en la salud, el bienestar y el rendimiento. Construir cultura preventiva en estos espacios exige aprender a reconocer peligros que muchas veces pasan desapercibidos. Leer más
Lo que aprendí de uno de los programas que marcó la prevención moderna (I)
Este es el primero de dos posts que he dedicado a aportar información de primera mano sobre algunas cuestiones que están relacionadas con Frank Bird, su famosa “pirámide de proporciones”, y el Control de Pérdidas, sobre lo que hace tiempo estaba pensando en escribir.
Mis primeros años de trabajo en el campo de la seguridad y salud laboral, estuvieron influidos de una forma decisiva por la metodología del Loss Control (Control de Pérdidas). Yo trabajaba en la Asociación para la Prevención de Accidentes (APA), y en esos años APA era delegada en España del International Loss ControI Institute (ILCI) de Atlanta, propietaria en ese momento de dicho programa (en la actualidad es propiedad de DNV).
Pude conocer en profundidad el Control de Pérdidas, ya que me certifiqué, como auditor del Sistema de Clasificación Internacional de Seguridad y Salud (SCISS). Que auditaba los Sistemas de Gestión de Seguridad y Salud y en concreto los 20 elementos del programa del Control de Pérdidas. Se llamaba coloquialmente el de las 5 estrellas, porque otorgaba un nivel de cumplimiento en número de estrellas.
Este conocimiento de los postulados e investigaciones que configuraron el Control de Pérdidas hace que algunas veces me retuerza un poco en mi asiento cuando leo algunas cosas que creo no le hacen justicia. Sobre todo en las sesudas discusiones que suele haber sobre Safety I, II, III, … y dónde se sitúa el Control de Pérdidas en relación a uno de estos enfoques. Discusiones que me parecen necesarias y llevan a la reflexión sobre nuestro trabajo, y cómo mejorar, teniendo en cuenta la evolución de la seguridad y salud, la cultura, el liderazgo y la gestión organizacional. Pero “al César lo que es del César”. Leer más
La percepción del riesgo: cuando el peligro no está donde creemos
¿Por qué personas experimentadas toman decisiones aparentemente inseguras? La respuesta muchas veces no está en el desconocimiento del riesgo, sino en cómo lo percibimos. Comprender la percepción del riesgo es una de las claves para avanzar hacia una verdadera cultura preventiva. Leer más
¿Es posible trabajar sin estar en el “personaje”?
Post 5 de la serie “Menos personaje, más persona”
Después de recorrer en los últimos post, cómo se construye el “personaje”, cómo el rol puede confundirse con la identidad, cómo el cuerpo empieza a expresar el desgaste y cómo la cultura organizacional puede reforzar el “personaje”, puede surgir una pregunta:
¿Es posible desarrollar nuestra vida profesional sin estar tan identificado con el “personaje”?
Es decir, sin esa estructura mental inconsciente, que nos plantea la vida personal y laboral, en términos supervivencia, y por tanto de adaptación a los sistemas para poder sobrevivir e incluso prosperar. Como cuando éramos pequeños/as, y no podíamos ser cómo éramos sino, que teníamos que ser lo que el sistema familiar y social pedía.
Es complejo y a la vez sencillo. Se trata de estar presente, en lugar de en un mundo mental manejado por el “personaje”, y por tanto acceder a otro nivel de conciencia que nos ayuda a des identificarnos de ese “personaje”, autoconstruido, y deja surgir nuestro auténtico potencial, es decir lo que somos. Leer más