En el post anterior repasábamos el origen del programa de Control de Pérdidas desarrollado por Frank Bird y algunos de sus postulados principales. En esta segunda parte me gustaría detenerme en uno de los aspectos más conocidos —y a veces más simplificados— de su trabajo: el estudio de proporciones de accidentes, conocido como la pirámide de Bird. Leer más
Entradas
Este es el primero de dos posts que he dedicado a aportar información de primera mano sobre algunas cuestiones que están relacionadas con Frank Bird, su famosa “pirámide de proporciones”, y el Control de Pérdidas, sobre lo que hace tiempo estaba pensando en escribir.
Mis primeros años de trabajo en el campo de la seguridad y salud laboral, estuvieron influidos de una forma decisiva por la metodología del Loss Control (Control de Pérdidas). Yo trabajaba en la Asociación para la Prevención de Accidentes (APA), y en esos años APA era delegada en España del International Loss ControI Institute (ILCI) de Atlanta, propietaria en ese momento de dicho programa (en la actualidad es propiedad de DNV).
Pude conocer en profundidad el Control de Pérdidas, ya que me certifiqué, como auditor del Sistema de Clasificación Internacional de Seguridad y Salud (SCISS). Que auditaba los Sistemas de Gestión de Seguridad y Salud y en concreto los 20 elementos del programa del Control de Pérdidas. Se llamaba coloquialmente el de las 5 estrellas, porque otorgaba un nivel de cumplimiento en número de estrellas.
Este conocimiento de los postulados e investigaciones que configuraron el Control de Pérdidas hace que algunas veces me retuerza un poco en mi asiento cuando leo algunas cosas que creo no le hacen justicia. Sobre todo en las sesudas discusiones que suele haber sobre Safety I, II, III, … y dónde se sitúa el Control de Pérdidas en relación a uno de estos enfoques. Discusiones que me parecen necesarias y llevan a la reflexión sobre nuestro trabajo, y cómo mejorar, teniendo en cuenta la evolución de la seguridad y salud, la cultura, el liderazgo y la gestión organizacional. Pero «al César lo que es del César». Leer más
No es mi pretensión en este post, entrar en el debate actual sobre la validez de los estudios de proporciones en la ocurrencia de accidentes e incidentes, cómo los de H.W. Heinrich (1) (1931), F. Bird (2) (1969), Tye & Pearson (1975), y otros etc. Tampoco en las afirmaciones de estudiosos de los accidentes fatales y catastróficos, que dicen que a menudo la secuencia de causas de estos es diferente a la de los accidentes menores.
Me voy a centrar en la obvia necesidad de contar con instrumentos que permitan predecir causas potenciales de accidentes, sobre todo de accidentes graves y fatales. Podríamos decir que es precisamente la evaluación de riesgos el instrumento adecuado. Sin embargo, en la práctica quizás sea algo estático. Una foto que se saca en un momento dado. Por lo que necesitamos otros complementos. Y uno de ellos, en mi opinión muy importarte, es el conocimiento y gestión de los incidentes. Leer más
La investigación de accidentes/incidentes en el trabajo, como práctica de gestión, tiene un enorme potencial que pocas veces lo veo desarrollado en las empresas. Voy a ser bastante crítico con esto, ya que no me deja de sorprender que hoy en día se sigan encontrando procesos de investigación poco eficaces. Que no garantizan su objetivo principal, evitar la repetición del suceso que se investiga. Leer más
Continuando con el post anterior: Incidentes sin lesiones ni daños a la salud: los grandes olvidados (I), en este voy a profundizar en las causas que creo influyen a la hora de conocer los incidentes y sacarles el máximo provecho posible.
Información
Servicios de asesoramiento, consultoría y formación en Estrategia de Seguridad, Salud y Bienestar en el Trabajo.
Te acompañamos en la transformación de la Cultura Preventiva de tu organización.






