, , , ,

Cuando el cuerpo pasa factura: cansancio, vacío y desconexión en el trabajo

cansancio desconexión cuerpo emocional trabajo

Este post forma parte de la serie “Menos personaje, más persona”

Hay un momento en el que el “personaje” ya no se sostiene solo mentalmente. Empieza a manifestar sus consecuencias en el cuerpo. En la energía. En las ganas. En la forma en que uno se levanta por la mañana para ir a trabajar, y en la que termina su jornada.

No suele ser un colapso físico, energético y emocional repentino, y evidente. Es algo más sutil. Más silencioso.
Un cansancio que no se termina de ir con el descanso.
Una sensación de vacío, que es difícil de explicar.
Una desconexión progresiva de lo que antes motivaba.

Y muchas veces no sabemos ponerle nombre.

En los dos primeros posts hablaba del “personaje” y de cómo el rol puede convertirse en identidad. Hoy voy a profundizar en qué ocurre cuando esa identificación con el “personaje” a través del rol profesional, se mantiene en el tiempo. Porque el cuerpo, antes o después, habla. Esto lo sabemos.

No es solo cansancio

Hubo una etapa profesional en la que me sentía especialmente cansado. Me decía que era coyuntural, que se pasaría con las vacaciones, que todo el mundo pasa por momentos así. Seguía cumpliendo, seguía respondiendo, pero cada día me costaba un poco más estar realmente presente.

No era agotamiento físico extremo. Era algo más sutil. Una sensación de desgaste interno. Como si una parte de mí estuviera siempre en tensión.

Llegó un momento en el que me día cuenta de que no estaba cansado por lo que hacía, sino por desde dónde lo hacía. No era el trabajo en sí. Era la exigencia constante de sostener una determinada imagen de mí mismo.

Cuando el cuerpo sostiene lo que la mente no cuestiona

Mientras la mente sigue diciendo “puedo”, “debo”, “tengo que”, “hay que seguir”, “esto es lo que hay”, el cuerpo empieza a enviar señales más discretas, menos evidentes, pero insistentes: dificultad para concentrarse, irritabilidad, falta de ilusión, desconexión emocional, sensación de estar funcionando en automático.

He escuchado a muchas personas que dicen: “No me pasa nada grave, pero… no estoy bien”. Y esa frase lo dice todo.

Escenas que se repiten en silencio

Personas que cumplen sus horarios, obtienen resultados, participan, son “buenos” trabajadores, están disponibles… pero sienten, que ya no están del todo ahí. Que trabajan correctamente, incluso bien, pero sin contacto real con lo que hacen.

Personas que llegan a casa sin energía para nada más. No porque el día haya sido especialmente duro, sino porque han estado sosteniendo una versión de sí mismas durante horas, que les lleva a la autoexigencia, “la corrección”, “la impecabilidad”, “la presión”, “la asunción de lo que no es saludable”, “la falta de autocuidado”.

Personas que empiezan a implicarse menos emocionalmente. No por desinterés, sino porque algo dentro necesita protegerse. Menos implicación, menos entusiasmo, menos vínculo. Frases como “yo vengo aquí a hacer lo mínimo que me piden y nada más”, “ya estoy cansado/a”. Y no es por pereza, ni falta de compromiso, sino por desgaste.

El vacío que desconcierta

Una de las experiencias más desconcertantes es sentir vacío cuando, objetivamente, “todo va bien”. Buen equipo, proyecto interesante, condiciones razonables. Y aun así, una sensación interna de falta de sentido.

Ese vacío no suele tener que ver con el trabajo en sí. Tiene que ver con la desconexión de uno mismo. Con haber dejado fuera partes importantes de la persona (necesidades, emociones, límites, …) para poder sostener el “personaje”.

Cuando durante mucho tiempo no escuchas lo que sientes, no expresas lo que necesitas y no te permites ser humano, algo se va apagando por dentro. Y eso duele.

La desconexión como forma de protegerse

Cuando el cansancio y el vacío se mantienen, muchas personas se desconectan emocionalmente del trabajo. No como elección consciente, sino como mecanismo de supervivencia. Bajan expectativas. Reducen implicación. Se protegen.

Desde fuera puede interpretarse como desmotivación. Desde dentro, muchas veces, es la única manera que encuentran de no seguir desgastándose.

Aquí es donde a menudo fallamos como organizaciones: intentamos “reactivar” sin antes escuchar qué se ha ido perdiendo.

Prevención: una mirada más amplia

En prevención hablamos de señales, síntomas, indicadores. Quizá necesitamos incluir con más seriedad estas experiencias: el cansancio persistente, el vacío interno, la desconexión emocional. No son fragilidad. No son falta de compromiso. Son señales de desajuste entre la persona y el personaje.

Escuchar esto también es prevención.

Recuperar presencia

El camino no pasa por dejar de ser profesional ni por renunciar a la responsabilidad. Pasa por recuperar presencia. Por volver a habitar el trabajo desde un lugar más auténtico, más conectado.

Eso implica revisar exigencias internas, escuchar el cuerpo, darse permiso para no poder siempre. Y, poco a poco, devolver espacio a la persona que hay detrás del rol.

Para cerrar

El cansancio que no se va, el vacío y la desconexión, no aparecen de la nada. Son el resultado de un proceso. Y también pueden ser una invitación a parar, mirar, y preguntarse desde dónde estoy viviendo mi trabajo.

Cuando te sientes cansado/a, vacío/a o desconectado/a en el trabajo,
¿Qué parte de ti lleva demasiado tiempo sosteniendo…
y qué parte ha quedado fuera?

 

En Osarten podemos acompañarte en el proceso de desarrollar la cultura del bienestar que apoye a que las personas puedan ser auténticas.. Si quieres más información no dudes en  contactar con mi compañero Igor López (619288048; iglopez@osarten.com) o conmigo mismo  Martín Silva (674966441; msilva@osarten.com).

Imagen de portada diseñada por Freepik (www.freepik.es)

1 comentario

Trackbacks y pingbacks

  1. […] Cuando el cuerpo pasa factura: cansancio, vacío y desconexión en el trabajo […]

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir!

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *