La profesión que no pensaba ejercer… y que acabó apasionándome
Un camino que no tenía previsto
Hace muchos años que empecé a trabajar en seguridad y salud laboral. No era lo que yo tenía previsto.
Me formé como Ingeniero Industrial y en mis comienzos profesionales trabajé en producción, gestión de materiales (planificación, compras, contratas y almacenes). No tenía ni idea de nada o casi nada en el ámbito de la seguridad y salud. De hecho en la carrera ni aparecía. Por lo que no contemplaba para nada que pudiera acabar en este sector.
Sin embargo, una serie de circunstancias profesionales, y sobre todo una muy personal, que cambió mi vida, y que es la que me llevó a que en 1992 me pusiera a buscar trabajo, sin descartar nada de lo que se ofrecía en ese momento. La verdad es que necesitaba un cambio.
Tuve conocimiento de una oferta de trabajo en APA (Asociación para la Prevención de Accidentes), y me presenté, aunque nada sabía del tema. Sorprendentemente me cogieron. Y ahí empezó todo.
Descubrir un mundo mucho más amplio de lo que imaginaba
Recuerdo que conforme iba conociendo la seguridad y salud laboral, me iba dando cuenta de la amplitud de cuestiones a las que afectaba en cualquier organización. Superaba ampliamente lo que yo inicialmente podía suponer. Desde muchos y muy variados aspectos técnicos específicos, hasta una vasta cantidad de normativa, la necesidad de convertirse en formador, asesor, dinamizador. Y el necesario conocimiento de las organizaciones, su funcionamiento operativo, sus departamentos y la interrelación entre ellos, el ejercicio de mando y el liderazgo. El conocimiento y la habilidad para auditar todo ello, y su afectación a la seguridad y salud. Conocimiento de los factores humanos en su relación con la seguridad y salud.
Y me quedo corto.
El descubrimiento del control de pérdidas
En concreto, en esa época APA era delegada del ILCI (Instituto Internacional de Control de Pérdidas), y asesoraba en la implantación del programa del control de pérdidas y también en la auditoria del mismo, teniendo en cuenta obviamente las incompatibilidades de una cosa y otra según los casos.
El programa me resultó fascinante. Innovador en el ámbito, completo, muy bien definido. Realmente me apasionó. No había visto algo igual. Me da pena que hoy en día se haya quedado un poco olvidado, en general. Porque, además de seguir siendo plenamente vigente, es la base de mucho de lo que los prevencionistas y las empresas realzan hoy en día sin saber que su origen proviene de este programa.
Una profesión con dos caras
Desde entonces la seguridad y salud y la prevención de riesgos laborales ha sido mi profesión. Confieso que en algún momento he querido cambiarme a otras áreas, motivado por circunstancias de procesos judiciales en los que me he visto envuelto, pero nunca pude cambiar, porque realmente me apasionaba esta profesión. Con sus dos caras. La gratificante y mucho, y la frustrante y motivadora. La solitaria en muchos momentos e incomprendida.
¿Qué tiene entonces esta profesión, en mi opinión, que engancha tanto?
La prevención de riesgos laborales, la seguridad, la salud y el bienestar en el trabajo tienen algo especial. Cuando hablo con compañeros y compañeras que llevamos muchos años lo reconocemos enseguida.
En mi caso, después de 34 años trabajando en ello, sigo observando la misma pasión en muchísimas personas del sector. Y creo que no es casualidad.
Personas reales, problemas reales
En mi caso, lo que más creo que me ha enganchado ha sido que me ha hecho tener que estar cerca de personas. Intentar entender cómo funcionamos, y cultivar el interés genuino por las personas, incluyéndome a mí mismo. Personas reales. Algunas veces muy “jodidas”, por situaciones tras accidentes. Otras veces resistentes. Otras desentendidas, y otras también cercanas y colaboradoras. Y algunas liderando de verdad la seguridad y salud. Pero siempre personas reales con vidas reales. La verdad es que creo que pocas profesiones mezclan de una manera tan intensa la parte técnica con la humana
También sentía que mi trabajo podía ayudar enormemente a evitar un accidente, una enfermedad, un sufrimiento innecesario. Yo creo que pocas profesiones generan un sentido de propósito tan fuerte como eso.
La enorme influencia de la prevención dentro de las organizaciones
Ahora, algo que a mí me enganchó fue el enorme potencial de alcance que tiene nuestra profesión dentro de las organizaciones. Y eso es algo en lo que venido trabajando muchos años, en mi caso.
Porque la prevención está en todas partes.
Es una función transversal por naturaleza. Está presente, de una forma u otra, en cada proceso, cada decisión, cada actividad y cada cambio que ocurre en una empresa.
Necesitamos hablar con dirección, con mandos intermedios, con producción, mantenimiento, recursos humanos, compras, ingeniería, operaciones, calidad, logística… con los sindicatos, los delegados de prevención, y sobre todo con las personas trabajadoras.
Creo que pocas áreas tienen una visión tan amplia y completa de cómo funciona realmente una organización. La prevención te permite entrar en el corazón real de las organizaciones. Lo que nos da una capacidad de influencia enorme.
Mucho más que evitar accidentes
Algo que he podido ver en todos estos años, es cómo mejorar la seguridad y la salud, prevenir los riesgos, pasa porque mejoren otras cuestiones vitales para el desarrollo y sostenibilidad de una organización. La cultura, la comunicación, el liderazgo, la confianza, la organización del trabajo la mejora continua, y hasta la forma en la que las personas se relacionan entre sí.
Actualmente forma parte de lo que llamamos bienestar en el trabajo. Y sin duda el campo de nuestra profesión se va ampliando, lo que lo aumenta aún más su atractivo e importancia. Como lo también actualmente y en el futuro, la salud mental.
Con el tiempo he ido descubriendo que nuestro trabajo no consiste únicamente en evitar que los riesgos se conviertan en daños sino que también es nuestro propósito ayudar a construir organizaciones más saludables, más humanas y sostenibles. Creo que todos los/as prevencionistas lo debieran tener en cuenta.
Una profesión que te obliga a evolucionar
Otra cuestión que a mí personalmente me ha motivado mucho, ha sido que esta profesión te obliga a evolucionar constantemente. Nunca terminas de aprender. Cada empresa, cada equipo y cada situación te reta de una manera distinta. Y a mí me siempre me han gustado los retos.
Quizá por eso acabamos amándola
Al menos que yo sea consciente, todas estas cosas son las que me han hecho amar esta profesión.
Resumiendo creo que: “Quizá la prevención engancha porque pocas profesiones te permiten influir al mismo tiempo en la seguridad, la salud, la cultura, el liderazgo, la organización y el bienestar de tantas personas.”
A quienes lleváis años en prevención, seguridad y salud.
¿también sentís que esta profesión acaba enganchando?
Imágenes de Pixabay y Maginific (www.pixabay.com), (www.magnific.com)





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